miércoles, 2 de julio de 2008

Antes de Dormir

Arruyando a tu alma diciéndole historias de mi vida al oído,
sentado esperando en el invierno,
conversando con el tiempo tratando de convencerlo de esperarte,
jugando cartas con la esperanza que ha dejado de ser verde para volverse vieja,
siempre con la decepción al teléfono esperando mi respuesta urgente,
la vida pasa por la televisión entre el show de las 10 y las noticias de las 8,
el sereño de la noche herrumbra poquito a poco este corazón deporsí ya oxidado.

Gastando mi tiempo en tareas que ocupan al pensamiento, para no dejarlo correr por la habitación,
para que la mente no quede vacía en la paz de la soledad,
en el las sábanas limpias del sueño descansa la espera, y mi corazón la arruya y la cobija,
En el techo guindan también junto con el farol hilitos de locura, salpicados un poquito de ilusión,
y en la música sin más que hacer se pasea por la casa jugando con ellos.

Apagué la luz, todos se congelan espectantes, es hora de dormir, mis ojos se han cerrado y mi cuerpo, el de éste mundo, descansa un día más, hasta que el sol de mañana lo vuelva a despertar...

martes, 1 de julio de 2008

LOS ANGELES BAJAN A LA TIERRA EN TOBOGANES



Hace poco conocí a una niña rubia que jugaba por ahí.-
Al conversar con ella en el parque mientras descansaba un momento de sus amigos, me contaba de algunos de ellos, y de sus juegos.
Cuando pregunté que cual era el juego del parque que más le agradaba, me dijo que el columpio, y al preguntar cual era el que menos le agradaba me decía que el tobogán.
Curiosa atracción, le pregunté el por qué? y la niña empezó una sencilla explicación:

-Cuando subo al tobogán son muchos los peldaños que cada vez se hacen más angostos hasta llegar arriba. Subir cada uno no es tan dificil- alegaba la niña-, después de todo casi siempre están a la misma distancia uno del otro. Cuando llego arriba al borde del tobogán tengo que salir más arriba de la escalerilla para poder sentarme en el tobogán, y eso es de lo que más me da miedo porque no sé si pueda caer.

Una vez que logro sentarme desde allá arriba la caída parece tan larga y distante que no sé si al llegar abajo podré detenerme para caer de pie y mis amiguitos siempre subimos todos juntos y los niños siempre empiezan a decirme que me deje ir pero yo nunca me siento lista.


Sin más, la niña volvió a sus juegos con los otros niños, pero dejó de alguna manera una bonita metáfora en que pensar, a veces en las cosas más sencillas en la vida están las grandes respuestas del pensamiento.

Pensaba entonces que a veces puede que seamos como esa niña a veces preferimos el columpio al tobogán, porque no queremos llegar arriba o saber que todos nos dirán que nos dejemos ir pero nosotros no nos sentimos listos aún.

A veces solo es necesario que nos dejen solitos, experimentar por nosotros mismos, subir cada peldaño del tobogán cuando estemos listos, esperar sentados en la cima todo lo que sea necesario hasta estar listos para dejarnos ir, hasta estar seguros de llegar al final y poder caer en pie, o quién sabe, en los brazos seguros de alguien que abajo tenga la fuerza para esperarnos pacientemente.

Esperar pacientemente ese angelito sentado arriba en el cielo. Esos que solo bajan a la tierra en toboganes porque a veces no tenemos alas para bajar de la forma tradicional pero a nuestra manera lo resolvemos.
Cómo explicar a esos que esperan al final del tobogán?, Que si son pacientes nosotros nos figuraremos como dejarnos ir con una sonrisa. Cómo explicar a esos que desde abajo te dicen vamos! vamos! dejate ir!Que sólo nosotros mismos somos capaces de hacernos creer que estamos listos. Cómo convencer a un corazón que espera desde otro corazón que aguarda, Cómo convencer a un corazón que ansía desde otro corazón que quiere confiar.

Cuando dos corazones logran explicarse uno al otro esto, entonces han encontrado el camino, cuando el que te decía desde abajo que te dejaras ir, entiende que lo que necesitas escuchar es un: "acá estoy cuando este listo y todo va a estar bien". Cuando quién espera entiende que cada peldaño debe subirse en el momento preciso y cuando el miedo del anterior peldaño haya pasado, cuando quien espera abajo del tobogán entiende, que solo sentarse a esperar en la cima del tobogán fue para nosotros un logro de vida, en ese momento esos dos corazones se han encontrado, y aún cuando uno este abajo esperando y el otro en la cima convenciéndose, su tiempo es uno y están juntos.

A mis amigas y amigos que esperan, a mis amigas y amigos que están en la cima del tobogán convenciéndose cada día,a mis amigos y amigas que comparten un solo tiempo con alguien que los espera y a mis amigos y amigas que aún estan en el columpio sin subir al tobogán, cuando el tiempo sea el correcto estarán allá.

Desde la nube No.9
Ikaro.-