Ahora vives lejos, has decidido volar, en tu espíritu arde la libertad.
Ojos de agua, sonrisa de sal, amarga esperanza, dulce penar.
Tu marca ha quedado, indeleble toda la vida, viene y va a su antojo, y siempre me recuerda a ti.
Noticias tuyas vienen entrelazadas en el viento. en pequeños hilos que de cuando en cuando se enredan en mis dedos y cortan mi piel.
Nada acabó, todo continuó, pues después del sueño la realidad siempre fue más fuerte, y nunca acaba lo que nunca empieza.
En el sueño fuiste perfección, en la realidad fuiste desvarío, en la ilusión fuiste pilar, en la verdad solamente un arriero más del camino, uno que no estaba interesado ni siquiera en quedarse a descansar.
Entre otras lenguas vives, en otros vientos has decidido viajar, lejos muy lejos, pero cerca tan cerca que aún es posible recordarte.
Corto instante de la vida que se quedó por siempre. Esta vez fui yo el que se quedó atrapado en la noche y no continuo al nuevo día.

1 comentario:
Me asusto leer tu post...
Describe a manera casi perfecta como era (fuimos), como soy (somos) y como sere (sermos).
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