martes, 5 de agosto de 2008

ENCONTRARTE EN LA NADA

Es probable que te haya encontrado una vez, dos o tres, incontables talvez.
Caminando en el silencio, en la monotonía, en el dulce sueño eterno de la melancolía.
Sobre el hielo camino escribiendo nombres, coleccionando caras, estructurando sonrisas, deseos giran en espiral, vienen y van, pensamientos corren a esconderse debajo de cada sombra, o juegan fugaces en cada esquina.
Ya el retorno a casa no tiene sentido porque el sentido unico de los pensamientos gira alrededor de la locura, que felizmente como si fueran niños los toma de las manos y los eleva del piso jugando al subidón.
En el ruido y las sombras congelo mi rostro, perfecto, silente, amargo, y eterno, ese que nunca cambia, esa fuerza indomable de la escencia eterna, que brilla en la noche pero que no hay ningún espíritu de la noche que se atreva a tocarla.
Sobre la noche camino, sobre el viento mi voz destila, sobre la penumbra descansa mi mirada eterna.
Yo soy la noche y soy la sombra, soy el tiempo y soy el vacío, soy el gemido y soy el secreto que se esconde asustado entre luces artificales, hasta morir en la oscuridad.
En la nada te encontré, me encontraste, nos encontramos, o nos encontraremos.-
una, dos, tres, incontables veces talvez

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